Home FabricaciónConstrucción viva: los nuevos materiales que transformarán la arquitectura en 2025

Construcción viva: los nuevos materiales que transformarán la arquitectura en 2025

Por Laura Perez

En los últimos meses, la innovación en materiales para la construcción ha dado un salto cualitativo. La urgencia de frenar el cambio climático y reducir el impacto ambiental del sector, responsable de alrededor del 8 % de las emisiones globales de CO₂ solo por el hormigón, empuja hacia soluciones más limpias y eficientes.

1. Biohormigón auto reparable: historia y evolución

El biohormigón es un material innovador que utiliza bacterias como Sporosarcina pasteurii para generar carbonato cálcico y reparar automáticamente grietas al entrar en contacto con el agua, prolongando así la vida útil de las estructuras. Paralelamente, se investigan soluciones híbridas con hongos y micelio para crear materiales que, además de autorrepararse, ofrecen aislamiento térmico y la capacidad de adaptarse a formas complejas en edificaciones vivas.

2. Geopolímeros y hormigones verdes: menos CO₂ sin perder resistencia

El hormigón geopolímero, fabricado a partir de residuos industriales como cenizas volantes y escoria de alto horno, puede reducir hasta un 80 % las emisiones de CO₂ en comparación con el cemento Portland convencional. Otras variantes innovadoras, como el hormigón con captura de carbono o el curado con CO₂, permiten absorber parte del dióxido de carbono generado durante su producción, contribuyendo a una construcción más sostenible.

3. Agregados reciclados y materiales naturales alternativos

El uso de materiales naturales y reciclados en la construcción está ganando protagonismo por su bajo impacto ambiental y sus propiedades funcionales. Hormigones elaborados con caucho y vidrio reciclado no solo reducen la acumulación de residuos en vertederos, sino que también mejoran la resistencia, el aislamiento y la estética del material. El papercrete, una mezcla de papel triturado, arena y cemento, se presenta como una opción económica, resistente al fuego y con buenas propiedades aislantes. Además, el bambú y la paja resurgen como elementos estructurales sostenibles y accesibles, especialmente en regiones donde abundan estos recursos.

4. Aerogel y materiales inteligentes para envolventes térmicas

Para mejorar la eficiencia energética en la construcción, se ha impulsado el uso de aerogeles, materiales ultraligeros e higroscópicos con una conductividad térmica extremadamente baja, elaborados a partir de biocelulosa cultivada con residuos agrícolas. Estos se aplican como capas aislantes en fachadas y cubiertas.

5. Biomateriales y muros vivos

Las paredes vivas, o «muros que respiran», emplean hormigones biorreceptivos resistentes a la desecación que permiten el crecimiento de musgos, líquenes y algas, mejorando así la gestión del agua y la calidad del aire en entornos urbanos. Además, proyectos innovadores con micelio incorporan capacidades electrónicas y adaptativas en estas estructuras híbridas vivientes, logrando que los muros puedan autorregularse y responder a su entorno mediante sistemas de auto-sensado.

6. Construcción circular y edificios regenerativos

La arquitectura regenerativa va más allá de minimizar el impacto ambiental y busca activamente restaurar el entorno, capturando carbono, generando energía y promoviendo la biodiversidad. Ejemplos como el Bosco Verticale en Milán o el Jewel Changi en Singapur muestran cómo los edificios pueden funcionar como ecosistemas autosuficientes. Esta corriente propone diseños circulares, donde cada elemento del edificio, desde los materiales hasta los sistemas energéticos, sea reutilizable, genere beneficios ambientales y contribuya a la purificación del aire y el agua a nivel local.

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