Por primera vez en el mundo de la fabricación de telas, hablar de economía circular parece ser más importante que hacerlo de colores, fibras, estilos y tendencias. En las últimas reuniones de los grandes de la industria textil, la cuestión principal está siendo: ¿cómo salvar al mundo, del daño que la producción de ropa le ha causado?
La moda rápida
La rápida aceleración que ha sufrido la fabricación de prendas de vestir ha derivado en las modas fugaces, de prendas muy baratas, de producción insostenible y muy a menudo casi desechables, de un mes para el otro.
El problema con la sobreproducción textil es que conduce a la súper contaminación, con millones de prendas de ropa que acaban en vertederos o incineradores, al poco tiempo de ser adquiridas y a veces, casi sin haber sido usadas. Y a nivel de fabricación, solo el 40% de los insumos y recursos empleados son reciclados.